A mí me pasa bastante, sobre todo cuando hay muchos eventos y ninguno termina de llamarme la atención. Si no veo una opción clara, simplemente paso al siguiente partido o dejo la actividad para otro día. Recuerdo una jornada en la que estuve mirando varios encuentros durante casi una hora y al final no hice nada. Después vi que había sido una buena decisión, porque los partidos terminaron siendo bastante imprevisibles. Desde entonces intento no forzar una elección solo porque tenga tiempo disponible.